viernes, 7 de diciembre de 2007

Despegue de recuerdos

Me puse a pensar….en realidad quien sabe si pensaba, porque pensar en ti no es exactamente eso…pensar.
Todo comienza hoy, o tal vez ayer…no sé, momentos efímeros son tuyos, momentos que me roba el tiempo, tu tiempo… [y creen que ahora todo es decisión, pues yo no pude negarme, es más, ni note el microsegundo en que sucedió].
Cronopios de Julio Cortázar, benditos cronopios que me endulzaron el día. Leía deliciosos textos cuando en eso una sonrisa pícara empezó a invadir mi rostro, alargó mis labios y se dio, sonreí recordándote. Luego amenazó negro con dejarme sin aliento…y casualmente te fuiste, fuiste

Ya fuistes [y así abusan del español, y ya no se sabe a quien le pertenece]

Ella está loca, ella está mal, ella se engaña…ya déjenla en paz. Me he dado cuenta que empiezo a odiar las rimas, y no sé porqué, me suenan a poemas primariosos…me suenan bien si son de Rubén Darío o Neruda (y los genios son excepciones). En fin, yo me preguntaba si escribiendo algo de ti, la verdad sería verdad, o si sólo sería inspiración en lo que un día fue y ya no es y no será nunca más, ¿no te conté? ¨Colorín colorado, nuestro cuento se ha terminado¨ …sí, sí…así son las cosas.


Y no me pierdas
Y no nos perderemos
Y no me extrañes
Y no nos enredaremos
Y no me ames
Y así nunca nos amaremos


Y juntando tu reflejo con el mío me di cuenta que intentando no se puede y cuando tratas de olvidar, te aferras más…y eso quiennolosabe y eso quequienlodijo no lo sabía.



Y te lo explico en un cuento:

Caminaba, trotaba y caminaba de hecho, andaba apurada. Un dos un dos un un un….los pasos me los comía, el tiempo me comía. De pronto mi pie izquierdo se internó en un charco de agua invernal. Paré, mire hacia él y me vi pisando, pisándome. Entonces concluí: pisé el charco porque por un momento pensé en ti, me distraje y caí, y eso que tú no tienes la culpa, la culpable soy yo…me pisé.
Finalmente decidí prender un cigarrillo, envolverme en un simulador de ciudad gris y seguir caminando comiéndome pasos hasta llegar a un destino que este cuento no conoce.

FIN



Y es que aprendí a verte diferente, aprendí a no verte…


Adiós, nos vemos chico frambuesa…nos vemos.

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