domingo, 27 de abril de 2008

Morir para vivir

-Hola...uhmm...¿a quién busca?
-a Yien
-Bueno soy yo
-¿en verdad?
-Disculpe, ¿qué desea?
-y qué más da, antes a ti, ahora...

(asesinato de Yien)


-también.


Se va...


Bueno, ayer me mataron, un ratito nomás para poder reflexionar, me mandaron a la nada, es igual en verdad sólo que es mucho más fácil alcanzar tu silencio interior, y ya pues, creo que la persona que me buscaba y, dicho sea de paso, ya se fue, aún me sigue buscando...porque sabe quien soy, lo que quiero, cuanto me miento y entre cuantas nubes de cigarrillos me estoy consumiendo. Y sí, te hice un poema, y bueno lo acabo de hacer (improvisar no está nada mal).


Me estás dando mala vida
y si te vas, me la quitas.

Mala vida se vuelve vida,
vida cotidiana es sólo costumbre,
asesinato a la originalidad,
momentos que no volverán.

Me diste la mejor vida
y ahora me dejas sin ti
pero desempolvando caminos.


trecientos sesenta grados
para poner pies en suelo
y dejar mi cabeza al cielo.

3 comentarios:

Diego dijo...

Cuando la hierba mala se apodera del jardín de la vida, es necesario podarla completamente para que crezcan verdes campos de paz y armonía. Recuerda que la desesperación es el abono a la agonía. Respira ondo y nademos las nubes. La vida recién empieza. Teadoro.

Yien dijo...

Vale, podaré. Te adoro también.

Rodrigo de las Casas dijo...

"ondo"es con h. Hondo para usted señor hadespluton, aprenda a escribir y no joda.